martes, 19 de septiembre de 2017

El reciente y misterioso hallazgo de una espada vikinga en Noruega


Perfectamente conservada y con más de mil años de antigüedad, la espada plantea interesantes preguntas a los investigadores.



Una espada vikinga descubierta por un cazador de renos en Noruega ha dejado a los investigadores desconcertados. No sólo porque la espada tiene más mil años de edad –ya que data de entre los años 850 y 950 d.C.–, sino porque ha sido descubierta en unas lejanas montañas del sur de Noruega.
El lugareño Einar Ambakk paseaba por esos parajes cuando vio la hoja de la espada oxidada sobresaliendo entre unos montículos de rocas. No se percató de lo que era hasta que extrajo el arma de allí.
Este raro hallazgo tuvo lugar el pasado mes de agosto, pero el Programa de Arqueología Glaciar en el Consejo del Condado de Oppland (Noruega) acaba de tener conocimiento sobre ello: fue hace dos semanas cuando el propio Ambakk llevó a los investigadores al lugar donde encontró este tesoro histórico. 
Una vez allí, aprovecharon para hacer uso de un detector de metales y buscar así otros objetos o reliquias similares en la zona circundante, pero no tuvieron suerte. 
Según explica el arqueólogo Lars Pilø en el portal 'Secret of the Ice', la espada está "bien conservada, sin ningún tipo de arañazo o torcedura", lo que lleva a los investigadores a creer que se encontró "todavía en su posición original o que se había deslizado entre las piedras". De acuerdo con la investigación, es probable que la espada tuviera una empuñadura de madera o de cuero, que obviamente se habría descompuesto con el tiempo.
La zona donde se encontró la espada no es el tipo de ruta que un Vikingo habría elegido para recorrer a pie. Lars Pilø indicó que "esto podría sugerir que la persona que dejó atrás la espada se perdió, tal vez en una tormenta de nieve". 

lunes, 18 de septiembre de 2017

Demuestran que los vikingos 'veían' a través de las nubes


Los vikingos realmente podrían haber utilizado extrañas 'piedras del Sol' para navegar por mares cubiertos por espesas capas de nubes.



Durante muchas décadas los científicos se han preguntado cómo los vikingos eran capaces de recorrer enormes distancias en el mar bajo espesas nubes y orientarse por el Sol. Un nuevo estudio realizado por la Universidad húngara Eötvös Loránd ha demostrado cómo los marinos nórdicos viajaban con éxito en duras condiciones meteorológicas. 
Según la hipótesis planteada en 1967, los vikingos usaban un mineral transparente que divide un haz incidente en dos rayos linealmente polarizados de manera perpendicular entre sí: el llamado fenómeno de birrefringencia o doble refracción, que es una propiedad óptica de ciertos cuerpos, especialmente el espato de Islandia. 
Un mineral como esta variedad de caliza permite filtrar la luz dispersa procedente de ciertas partes de un cielo nublado, explicó el arqueólogo danés participante en el estudio Thorhild Ramskou, informa el portal científico ScienceAlert. 
La luz del sol que pasa a través del objeto translúcido podría entonces ser utilizada conjuntamente con una brújula solar para calcular el tiempo y la dirección relativos, los cuales ayudarían a determinar la posición de un barco en un mapa. 
Esta es una solución conveniente al misterio que rodeaba el viaje de los escandinavos antiguos a destinos tan lejanos como Norteamérica, sugiere el estudio que está publicado en 'Proceedings of the Royal Society A'. No en vano, la mención a las 'piedras del Sol' aparece en algunos manuscritos medievales.

Hombre se entrega confesando estar cansado de "comer carne humana"


Ante la incrédula risa de los policías, que primero pensaron que era una broma, les mostró las espeluznantes pruebas.



El 18 de agosto era un día corriente en la comisaría de la pequeña localidad sudafricana de Estcourt, en la provincia KwaZulu-Natal, cuando se presentó ante los oficiales Nino Mbatha, de 32 años, y les confesó: "Estoy cansado de comer carne humana", informa el web local de noticias News 24. Ante la incrédula risa de los policías, que primero pensaron que era una broma, les mostró las pruebas: sacó de una bolsa una pierna y una mano.


Posteriormente, el hombre indicó que es un curandero local y llevó a los oficiales hasta una casa en la que reinaba un hedor casi insoportable y donde estaban guardados más restos humanos. En una olla había ocho orejas humanas, además de varias maletas llenas de miembros humanos en avanzado estado de descomposición. En curso de la investigación trascendió que Mbatha podría haberse comido a una mujer de 25 años, madre de dos hijos, tras haberla violado, matado y troceado.
Al menos 300 residentes de la zona confirmaron haber utilizado sus servicios, a sabiendas de que consumían carne humana. Estaban convencidos por Mbatha, de que al comer carne humana se convertían en invencibles, incluso a las balas. Por si fuese poco, instaba a los que querían hacerse ricos a que profanaran tumbas y le llevaran huesos.
La Policía finalmente lo ha arrestado junto a otras tres personas. Todas ellas se enfrentan a cargos de asesinato y conspiración de asesinato. La investigación policial parte de la sospecha de que los detenidos podrían ser parte de una organización más amplia que negocia con carne humana.
De acuerdo con 'The Times', en Sudáfrica los casos de canibalismo no son frecuentes, pero en las zonas rurales está muy arraigada la medicina tradicional y la creencia de que consumir partes del cuerpo humano pueden traer salud y riqueza. El canibalismo no se considera un delito en el país, pero se penaliza la posesión de tejidos o partes humanas sin permiso, según la Ley de Tejidos Humanos de 1983.

domingo, 17 de septiembre de 2017

La derrota nazi frente a la URSS que cambió el curso de la II Guerra Mundial


La batalla, en la que participaron cientos de miles de soldados, supuso el fin de la última ofensiva a gran escala del III Reich y también fue el escenario de la mayor batalla de tanques de la II Guerra Mundial.



El 23 de agosto de 1943, hace ahora 74 años, terminó la última ofensiva a gran escala en la Segunda Guerra Mundial de la Alemania nazi -que trataba de tomarse la revancha por la derrota en Stalingrado y volver a tener la iniciativa estratégica en su lucha contra la URSS-, al sufrir el III Reich su derrota más categórica, de la que ya nunca se recuperaría: la Batalla de Kursk.
Las cifras de las fuerzas de combate que participaron en esta batalla, que duró 50 largos días y noches, son abrumadoras:
  • La Wehrmacht alemana contaba con 900.000 soldados, más de 2.200 tanques, entre ellos los novedosos Tiger y Panther, 10.000 cañones y morteros y, además, más de 1.700 aviones.
  • Por su parte, el Ejército Rojo disponía de 1.900.000 militares, más de 4.900 tanques, 26.000 cañones y morteros y unos 2.900 aviones.
La operación nazi 'Ciudadela', que empezó el 5 de julio de aquel año, se agotó tras 10 días de combate encarnizado debido a la táctica de las fuerzas soviéticas, que optaron por la defensa antes de emprender una contraofensiva el 12 de julio. Ese mismo día, cerca de la estación ferroviaria de Prójorovka, tuvo lugar la mayor batalla de tanques de la Segunda Guerra Mundial.
En esta lucha feroz, que involucró a unos 1.200 tanques y cañones autopropulsados de ambos bandos, las tropas de la Wehrmacht perdieron hasta 400 tanques y armas de asalto. El 16 de julio, la Alemania nazi comenzó a retirar sus fuerzas del lugar, dando paso a una contraofensiva de los soldados de la URSS.
Como resultado de los contrataques, el Ejército Rojo recuperó un vasto territorio, incluyendo las ciudades de Járkov, Oriól y Bélgorod. Desde el 23 de agosto de 1943, la URSS se hizo con la iniciativa bélica, y ya no la abandonaría hasta destruir por completo a la Alemania nazi y tomar Berlín en 1945.
No obstante, la victoria de la Batalla de Kursk fue muy costosa . Las pérdidas del enemigo rondaron los 500.000 muertos, heridos y capturados, mientras que la Unión Soviética perdió unos 860.000 militares, entre muertos y desaparecidos, según la agencia rusa TASS.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Así es el mítico crucero USS Indianapolis, que naufragó en 1945


Una expedición desciende casi cinco kilómetros en el mar de Filipinas para conocer cómo se produjo la tragedia.



Un equipo de investigadores ha disfrutado este miércoles de una oportunidad única de explorar el USS Indianapolis, un crucero estadounidense que naufragó el 30 de julio de 1945, tras ser torpedeado por un submarino japonés, informa el diario británico 'Daily Mail'.
La mítica nave se encuentra a una profundidad de casi cinco kilómetros en el mar de Filipinas. A mediados del pasado mes de agosto el multimillonario y cofundador de Microsoft Paul Allen localizó la nave, que se dio por desaparecida durante 72 años.
Los investigadores han viajado en el barco de Allen, Petrel, y han empleado un dron con el cual se llevó a cabo una transmisión en vivo de la exploración. Con las imágenes captadas en las entrañas del buque militar los científicos podrán estar más cerca de conocer los últimos momentos de la tripulación y del propio USS Indianapolis.
Los investigadores, que operaron un dron, emplearon un mando a distancia para recorrer desde la proa hasta la popa de la nave.

El impacto

La grabación ya ha permitido concluir que dos torpedos japoneses impactaron en el crucero. Se estima que la ojiva de uno de los torpedos pesaba más de 540 kilos, voló a una velocidad de 48 nudos (unos 88 kilómetros por hora) y tenía un alcance de seis o siete kilómetros.
Uno de los torpedos golpeó contra un área cercana a una cámara donde había tripulantes, por lo que es muy probable que los militares fallecieran inmediatamente tras el impacto.
Durante la exploración se han descubierto armas y restos de los torpedos, que quedaron preservados debido a la falta del oxígeno y las bajas temperaturas bajas del mar. Además, se han preservado varias partes del barco como la cubierta delantera. 
Los científicos también han hallado los restos de dos hidroaviones SC-1 SeaHawk, que realizaron fundamentalmente tareas de reconocimiento.